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La Magia del Perdón.

Te perdono. Me perdonas?. Me perdono?

Te perdono?

No es fácil perdonar sobre todo si nos hemos sentido sumamente heridos, traicionados, aplastados, y envueltos en este cúmulo de sentimientos negativos y dolorosos, en algún punto hay que entender que vivir así no es vida, anidamos sentimientos de muy baja vibración como el rencor, la amargura, la rabia pasando por la tristeza y la depresión lo cual nos hace enfermarnos, nuestra calidad de vida se reduce considerablemente y no nos deja disfrutar de todo lo bueno que tenemos a nuestro alrededor, dejamos pasar cosas importantes, personas, momentos, nos limitamos.

También puede llegar a pasar que en nuestro deseo de querer despojarnos de estos sentimiento de dolor-rabia buscamos venganza, el momento oportuno para desquitarnos si es que podemos y hacer padecer a la persona que nos dañó para que pase por lo mismo pensando que así nos sentiremos mejor y todo será diferente, y la realidad es que no es así, puede haber satisfacción pasajera pero aún así el dolor de no perdonar nos acompañará a donde vayamos, se olvida a ratos, a días, a años pero sigue ahí y es un hecho que hay que perdonar, para avanzar nos vemos en el desafío si así queremos llamarlo, de perdonar.

A veces nos toca aplicar como dice el Dalai Lama, perdona por egoísmo, por tu propio bien, y así es perdona, liberate de pesadas cadenas y cargas, que sólo te lastiman.

El perdón es liberador, te sana, te aligera el alma, te proporciona plenitud.

Para perdonar también hay que estar receptivos, abiertos de conciencia y de corazón, para entender o al menos escuchar al otro, al que nos dañó. Perdonar al que nos dañó es también un acto de amor propio, no hay altivez hay compasión hacia uno mismo y hacia al otro que en su inconciencia nos causó dolor y sufrimiento.

Me perdonas?

Por otro lado tenemos el tema si nosotros tenemos que pedir perdón, si hemos sido nosotros los que herimos, hablar del perdón como ya sabemos muchas veces no es cosa sencilla, y se vuelve todo un reto si nosotros somos el ofensor el que ha de pedir perdón, alguna vez leí que una de las palabras mas difíciles de decir es perdóname y es difícil en primera porque necesitamos abrir nuestra conciencia a que hemos actuado de manera errónea y afectado a una o varias personas, en segunda es necesario despojarse del ego, mirar con los ojos y el corazón lleno de compasión para entender el sufrimiento de los otros, ya que hemos logrado superar estos obstáculos lo demás resultará mas sencillo, pues bien ya que has establecido la voluntad de hacerlo, ahora debemos buscar o establecer comunicación con las personas que hemos dañado, aquí puede que nos topemos con su dolor disfrazado de ira o indiferencia, o puede ser que la persona ya haya fallecido, lo único que puedo decir es no dejes de insistir, el perdón hará bien a ambas partes, busca, trata, insiste. Si es tu decisión buscar que te perdonen no desistas es un acto de verdadero valor y amor pera las partes involucradas. 

Perdónate a ti mismo.

La vida nos lleva por caminos difíciles y a veces hacemos cosas ya sea obligados o forzados o por que en ese momento pensamos que no teníamos otra opción y conforme avanza el tiempo nos llegan a pesar estas decisiones y no nos perdonamos por este hecho,  recuerda siempre que tu eres tu compañía mas importante y tu mejor amigo, por que no tratarte con todo el amor que le das a otros?, piensa seriamente en perdonarte por tus errores y hazlo, perdónate por no cuidar de ti, por tratar mal a tu cuerpo, por no actuar a tiempo, por flaquear una y otra vez; en fin podemos elaborar una larga lista pero lo mas importante es que te liberes, te perdones por todo aquello que te permitiste y que no te hizo ni te hace bien, el perdón involucra lágrimas porque vienen del alma, el dolor y la sanación desde lo mas profundo de tu ser, al final de cuentas perdonarnos significa que nos amamos y aceptamos con todos nuestros errores, nuestras fallas, pase lo que pase, perdonarse es amarse y reconciliarte contigo mismo.

No esperes que pase mas tiempo, recuerda que a veces no hay mas tiempo, no hay mañana, reflexionemos en nuestra existencia, perdonar y ser perdonado te conducirá por el camino de la plenitud y estabilidad física y emocional, te liberará del sufrimiento que todos experimentamos en algún momento, te hará reconciliarte contigo y con la vida.

El perdón te sana.

Por último dejaré este pensamiento que usamos en la Meditación Metta:

“Que todos los seres estén libres de sufrimiento, que se liberen”.

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Categorías: Blog

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